Inicio » Experiencias » Fiestas » Fiestas Mayores
Fiestas
Fiestas Mayores
Vine a disfrutar de unas fiestas únicas, llenas de tradición.
Tradición, cultura y emoción que dan vida al pueblo
Las Fiestas Mayores de Ulldecona, celebradas en agosto en honor a la Mare de Déu de l’Assumpció, son una expresión viva de la identidad local. Durante estos días, las calles se llenan de toros, música, actos culturales y actividades para todas las edades.
Entre las tradiciones más destacadas encontramos el Ball de Mantones, uno de los actos más emblemáticos y queridos, que llena la plaza de color, elegancia y sentimiento. También juegan un papel especial las Fiestas Quinquenales, una celebración única que cada cinco años transforma el pueblo con calles engalanadas y una gran implicación colectiva.
Unas fiestas para vivir intensamente la cultura, reencontrarse y sentir el orgullo de pueblo.











Tradición centenaria
El Ball de Mantons, quan tot el poble balla al ritme del Xim-Xim.
El primer lunes de las Fiestas Mayores, la plaza de la Iglesia de Ulldecona se transforma en el escenario del Ball de Mantons: más de 250 parejas —hombres vestidos de campesino y mujeres con falda y el característico mantón de Manila— bailan al ritmo de la Jota Vella, la Jota Olé y una jota nueva compuesta cada año por un músico del pueblo, convirtiendo cada edición en una sorpresa única. Recuperada en 1972 y celebrada ininterrumpidamente desde entonces, esta tradición ancestral —conocida popularmente como el Xim-Xim— es, en palabras de la propia alcaldesa, «el acto más bonito de la Fiesta Mayor» y una de las expresiones de identidad colectiva más emotivas y singulares de las Terres de l'Ebre.


Cada cinco años · Fiesta de Interés Nacional
Las Fiestas Quinquenales, una promesa hecha al pueblo.
El origen de las Quinquennals es una historia de esperanza nacida de la tragedia: cuando durante la Guerra Civil la imagen de la Mare de Déu de la Pietat y su ermita fueron destruidas, los ulldeconencs hicieron una promesa colectiva de reconstruirla y homenajearla cada cinco años. Desde 1944, e ininterrumpidamente los años terminados en 4 y 9, durante nueve días de septiembre la Virgen baja de la ermita al pueblo y las calles se transforman en un mosaico de arte efímero: vecinos y vecinas engalanan balcones con alfombras trabajadas artesanalmente, decoran las calles con flores y papelillos de colores y acompañan la procesión por cada rincón del municipio. Declaradas Fiesta Tradicional de Interés Nacional por la Generalitat de Catalunya en 2010, las Quinquennals son mucho más que una celebración religiosa: son la manifestación más poderosa de la identidad y la cohesión de un pueblo que, año tras año, demuestra que las promesas se cumplen.
Fiestas





